"No hay tormenta que pueda con mi barba, ni mujer que se me resista."
Temido por los monstruos marinos y amado por su tripulación, Garrapata no es un pirata cualquiera. Aunque su nombre suena a bicho molesto, se lo ganó porque cuando encuentra un objetivo, no se suelta hasta conseguirlo.
Nació en una balsa en mitad de un tifón y aprendió a hacer nudos antes que a caminar. Ahora busca el Tesoro Perdido no para hacerse rico, sino para salvar a su aldea de una terrible maldición (y de paso, comprarse un sombrero nuevo).
Su secreto: Le tiene miedo a las arañas pequeñitas, aunque se enfrente a krakens gigantes.